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Incluso las infecciones leves de Covid-19 pueden hacer que la gente se enferme durante meses.

El 66% de casos leves a moderados reportaron síntomas después de 60 días. La pérdida de olfato y gusto entre los efectos persistentes, según el estudio francés.

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Los pacientes de Covid-19 que experimentan incluso la enfermedad más leve corren el riesgo de sufrir síntomas durante meses, encontraron investigadores en Francia.

Dos tercios de los pacientes que tuvieron un caso leve o moderado de Covid-19 informaron de síntomas 60 días después de enfermarse. Para ese entonces más de un tercio aún se sentían enfermos o en peor estado que cuando comenzaron su infección por coronavirus.

Los síntomas prolongados eran más probables entre los pacientes de 40 a 60 años y los que requerían hospitalización, según el personal del Hospital Universitario de Tours, que hizo un seguimiento de 150 pacientes no críticos de marzo a junio.

El estudio, publicado el lunes en la revista Clinical Microbiology and Infection, se suma a la evidencia de que una proporción de los 35 millones de personas que se sabe que han sido infectadas con el virus del SARS-CoV-2 en todo el mundo sufrirán efectos persistentes semanas o meses después. Clínicas Post-Covid están abriendo a raíz de la pandemia para atender a una población cada vez mayor de los llamados transportistas de larga distancia: los supervivientes que quedan con pulmones cicatrizados, daños cardíacos crónicos, fatiga post-viral y otras condiciones persistentes y debilitantes.

“Pudimos evaluar la evolución de la enfermedad y demostrar que incluso la presentación más leve estaba asociada con síntomas a mediano plazo que requerían un seguimiento”, escribieron Claudia Carvalho-Schneider y sus colegas. “Por lo tanto, la pandemia de Covid-19 implicará una carga de cuidados mucho después de su fin”.

Estudios y ensayos clínicos de mayor alcance serán críticos para dilucidar la durabilidad y profundidad de las consecuencias de salud atribuibles al Covid-19 y cómo éstas se pueden comparar con otras enfermedades graves, escribieron Carlos del Río, decano ejecutivo asociado de la Facultad de medicina de la Universidad de Emory, y colegas en un editorial publicado el lunes en la Journal of the American Medical Association que revisó los efectos persistentes del coronavirus.