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El Coronavirus podría permanecer durante semanas en los billetes y en las pantallas de celulares.

Pasajeros con mascarillas y guantes usan teléfonos celulares en el Aeropuerto Internacional de Hong Kong en enero de 2020. | Ivan Abreu, Bloomberg

El Coronavirus puede seguir siendo infeccioso durante semanas en billetes, vidrios y otras superficies comunes, según una investigación del principal laboratorio de bioseguridad de Australia. Este pone de relieve los riesgos de los billetes, dispositivos con pantalla táctil, manijas, rieles de agarre, cajeros automáticos como métodos de transmisión del virus.

Los científicos del Centro Australiano de Preparación para las Enfermedades demostraron que el SARS-CoV-2 es “extremadamente robusto”, ya que sobrevive durante 28 días en superficies lisas como el vidrio de las pantallas táctiles y los billetes de plástico a temperatura ambiente, es decir, a 20 grados centígrados. Mucho mas que los 17 días de supervivencia del virus de la gripe.

Según el estudio, la supervivencia del virus se logro reducir a menos de un día exponiéndolo a 40 grados centígrados en algunas superficies. Publicados en la revista Virology Journal, los hallazgos se suman a la evidencia de que el coronavirus causante del Covid-19 sobrevive más tiempo en clima fresco. Esto lo hace potencialmente más difícil de controlar en invierno que en verano. La investigación también ayuda a predecir con más precisión y a mitigar la propagación de la pandemia, según los científicos que la desarrollaron.

“Nuestros resultados muestran que el SARS-CoV-2 puede permanecer infeccioso en las superficies durante largos períodos de tiempo, reforzando la necesidad prácticas tales que lavarse las manos regularmente y limpiar las superficies”, dijo la coautora Debbie Eagles, subdirectora del centro, en una declaración enviada por correo electrónico el lunes.

El coronavirus se transmite principalmente a través del contacto directo con una persona infectada, especialmente las partículas cargadas de virus que emiten al toser, estornudar, hablar, cantar e incluso respirar. El SARS-CoV-2 también puede contaminar las superficies cuando estas partículas se asientan, creando los llamados fómites que, según los investigadores, pueden desempeñar un papel menor, aunque importante, en la transmisión del virus.

“Esto plantea algunas cuestiones críticas en torno a la necesidad de seguir desinfectando las superficies, incluso cuando los casos son bajos”, dijo Trevor Drew, el director del centro y otro co-autor, en una entrevista. “Todavía tenemos que llevar a cabo esos regímenes de desinfección, tanto a nivel personal como público, incluso cuando no parece haber ningún caso alrededor porque puede haber algún virus residual que se haya pasado por alto”.

La propagación del SARS-CoV-2 a través de fómites es plausible, confirmaron investigadores de la Universidad Estatal de Kansas en un estudio publicado antes de la publicación y la revisión por pares en agosto. Analizaron la estabilidad del coronavirus en una docena de superficies y encontraron que sobrevivía de cinco a siete veces más tiempo bajo condiciones de primavera y otoño más frescas y menos húmedas en comparación con la temperatura y la humedad promedio del verano.

‘Una gran sorpresa’

El hallazgo es un mal augurio para el manejo de Covid-19 durante el invierno que se presenta sobre el hemisferio norte, dijo el virólogo Juergen Richt, quien dirigió la investigación. “Si no pudimos controlarlo muy bien durante el verano, nos espera una gran sorpresa”, dijo Richt en una entrevista.

Los científicos del laboratorio australiano han determinado previamente la supervivencia de cientos de virus diferentes. Encontraron en el caso del SARS-CoV-2 que sobrevive más tiempo en superficies no porosas o lisas, en comparación con las superficies complejas porosas, como el algodón.

La investigación recibió fondos del departamento de defensa de Australia. Consistió en secar el coronavirus sobre un mucus artificial en diferentes superficies, en concentraciones similares a las reportadas en las muestras de los pacientes infectados, y luego volver a aislar el virus durante un mes. El estudio también se llevó a cabo en la oscuridad, para eliminar el efecto de la luz ultravioleta, ya que la investigación ha demostrado que la luz solar directa puede inactivar rápidamente al virus.

“Aunque el papel preciso de la transmisión superficial, el grado de contacto con la superficie y la cantidad de virus necesaria para la infección aún está por determinar, establecer cuánto tiempo permanece viable este virus en las superficies es fundamental para desarrollar estrategias de mitigación de riesgos en las zonas de alto contacto”, dijo Eagles.

Riesgo de transmisión

La persistencia sobre el vidrio es un hallazgo importante, dado que los dispositivos de pantalla táctil como los teléfonos móviles, los cajeros automáticos de los bancos, las cajas de autoservicio de los supermercados y los quioscos de facturación de los aeropuertos son superficies de alto contacto que no pueden limpiarse con regularidad y, por lo tanto, plantean un riesgo de transmisión del SARS-CoV-2, dijeron los investigadores en el documento.

Encontraron que el mayor tiempo de supervivencia del SARS-CoV-2 que la gripe estacional en los billetes “es de particular importancia, teniendo en cuenta la frecuencia de circulación y el potencial de transferencia de un virus viable tanto entre individuos como entre lugares geográficos”.

Antes de que se declarara la pandemia del SARS-CoV-2, China había empezado a descontaminar sus billetes de papel, lo que sugiere que en ese momento existían preocupaciones sobre la transmisión a través de los billetes de papel, según los investigadores, señalando que los Estados Unidos y Corea del Sur también han puesto en cuarentena los billetes de banco como resultado de la pandemia.

La supervivencia del coronavirus en acero inoxidable a temperaturas más bajas podría ayudar a explicar los brotes del Covid-19 relacionados con el procesamiento de carne y las instalaciones de almacenamiento en frío, dijeron los autores. Sus datos apoyan los hallazgos de un estudio que muestra la supervivencia del SARS-CoV-2 también en alimentos frescos y congelados, dijeron.

Una reducción de la temperatura a unos 6 grados centígrados se correlaciona con un aumento de unas 10 veces en la supervivencia del virus, dijo Drew. La sangre y los aceites asociados con el procesamiento y la manipulación de la carne y el pescado frescos también pueden ayudar a preservar el virus.

“Va a sobrevivir mucho más tiempo en condiciones más frescas, independientemente de si está en la superficie o en el aire”, dijo Drew. “Esto puede ayudar a explicar por qué el tipo de ambientes, como los mataderos, sería potencialmente un área más peligrosa”.