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El gigante de la energía de China incursiona en el mercado de energías renovables mexicano adquiriendo a Zuma Energía

El acuerdo permite a SPIC (State Power Investment Corp.) expandirse en el mercado latinoamericano de energía limpia.

Brett Gundlock

El acuerdo permite a SPIC (State Power Investment Corp.) expandirse en el mercado latinoamericano de energía limpia. SPIC incursiona al mercado mexicano durante un momento complicado para las energías renovables

China’s State Power Investment Corp. (SPIC) de China se está expandiendo en el mercado latinoamericano de renovables mediante la adquisición de la mayor empresa independiente de energías renovables mexicana.

El gigante de la energía conocido como SPIC compró Zuma Energía a través de China Power International Holding, su entidad basada en Hong-Kong. No se reveló el precio. SPIC tiene más de 170.000 millones de dólares en activos en 41 países, incluyendo proyectos eólicos, solares e hidroeléctricos en Brasil y Chile.

El acuerdo marca el primer avance de SPIC en México y llega en un momento complicado para la industria de las energías renovables del país. Bajo la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, la nación ha intensificado su defensa de los productores nacionales de energía Petróleos Mexicanos y de la Comisión Federal de Electricidad al intentar reprimir y frenar la competencia privada. Aún así, SPIC es optimista en cuanto a las perspectivas de México.

La compra “significa nuestro continuo compromiso y apoyo a la generación de energía limpia y renovable, así como la confianza en la economía mexicana”, dijo el presidente de la compañía Qian Zhimin en la declaración. Zuma “irradiará apoyo operacional y de inversión a los países cercanos”.

La compañía se está uniendo a la creciente tendencia de empresas energéticas chinas de comprar activos latinoamericanos que incluyen empresas de logística, servicios y telecomunicaciones. State Grid Corp. de China anunció este mes sus planes de compra de una empresa chilena de redes eléctricas por 2.57 mil millones de euros (3 mil millones de dólares).

El acuerdo con Zuma es una apuesta a largo plazo para SPIC. López Obrador y la Secretaría de Energía han introducido este año medidas para frenar la generación privada de energía limpia. Aunque el impulso se ha estancado en los tribunales mexicanos tras una demanda del grupo de defensa del medio ambiente Greenpeace, el apetito por nuevos proyectos renovables en México ha disminuido.

Las ambiciones de SPIC probablemente se extienden más allá de México. Con un nuevo y gran dueño, Zuma puede ser capaz de expandirse en la región.

“Hemos construido una plataforma robusta para perseguir múltiples vías de crecimiento a nivel regional”, dijo el director general de Zuma, Adrian Katzew, en el comunicado. “El respaldo de SPIC nos permitirá construir sobre nuestra misión de hacer una contribución sustancial a un sistema global de energía limpia”.