Las grandes promesas económicas de las campañas presidenciales no son viables

Algunos de los grandes compromisos en materia económica de las candidatas no cuentan con un plan viable para sostenerlos

Más dinero para más pensiones. Control de la inflación. Cierre de refinerías. Las promesas que las candidatas han hecho en esta contienda electoral presidencial van directo al corazón de las preocupaciones más grandes de los mexicanos. Sin embargo, no todas las promesas han aterrizado con un plan viable para ejecutarlas.

Este es un recuento de algunas de las promesas económicas que han hecho las candidatas que son inviables, engañosas o, simplemente, vacías.

Pensiones

Tanto la candidata de la alianza opositora Fuerza y Corazón por México, Xóchitl Gálvez como la oficialista, Claudia Sheinbaum, han prometido ampliar el actual programa de pensiones a adultos mayores. Actualmente, el Gobierno federal transfiere 6.000 pesos a los adultos mayores de 68 años en todo el país, y a los mayores de 65 años que viven en municipios considerados pueblos indígenas, cada dos meses. Esta Pensión para el bienestar ha aumentado 25% desde 2021 y constituye uno de 17 programas sociales que el presidente Andrés Manuel López Obrador busca dejar en tinta indeleble en la Constitución.

La propuesta de Sheinbaum es ampliar la base de beneficiarios en un millón a partir de 2025. Específicamente, la candidata de Morena quiere reducir la edad de 65 a 60 pero solo para mujeres, a quienes les transferiría la mitad de una Pensión para el bienestar. Si se cumpliese la regla de un aumento del 25% anual, la pensión pagaría 7.500 pesos en 2025; al millón de mujeres mayores de 60 años les correspondería, por lo tanto, una pensión de 3.750 pesos bimestrales.

La propuesta de Gálvez es aún más ambiciosa. La candidata propone reducir la edad de la pensión de 65 a 60 años, tanto para hombres como para mujeres. Según cálculos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el costo estimado de esta propuesta sería de alrededor de 189.000 millones de pesos si se aplicara este año.

“Para mí, estas dos son las propuestas que han mencionado las candidatas que me parecen las más inviables por el costo que tendrían para las finanzas públicas”, dice Diego Díaz, a analista especializado en finanzas públicas en el IMCO. “Tenemos un acelerado envejecimiento de la población. Aunque lo pudieran financiar el primer año, tienen que tener presente que la población elegible va a ir creciendo de manera importante. Entonces, al sexto año la carga va a ser mucho mayor. Esta es, quizás, la promesa de campaña más costosas hasta ahora”.

La baja recaudación tributaria de México, de entre 13% y 14% del Producto Interno Bruto (PIB) se ha vuelto foco de organizaciones civiles y académicos quienes proponen una “urgente” reforma fiscal para cubrir el gasto social y garantizar el acceso a servicios públicos.

Menos declaraciones de impuestos

En el mismo sentido, una propuesta del candidato del partido Movimiento Ciudadano (MC), Jorge Álvarez Máynez, parece desconectada de la realidad tributaria del país. El emecista ha propuesto “eliminar barreras fiscales” a pequeñas y medianas empresas (pymes), responsables de 9 de cada 10 empleos en el país. La idea es que la declaración de impuestos de pymes no sea mensual, sino trimestral y que el Gobierno pueda tardar más de dos meses en pagarles sus deducciones de impuestos.

Esto sería difícil de implementar y tiene un margen muy limitado de ganancia, dice Díaz. Además, no resuelve un problema de raíz que es que las empresas más pequeñas buscan mantenerse pequeñas no solo para evitar pagar altos impuestos, sino también para evitar llamar la atención del crimen organizado.

“Cada gobierno trata de implementar un régimen de incorporación fiscal que trate de hacer más sencillos los trámites para los trabajadores independientes o las para las pymes. Creo que los candidatos deberían pensar en otras agendas que busquen beneficiar a este sector y uno que es central es la extorsión”, agregó. El crimen organizado se ha extendido para cooptar empresas legales y operarlas de manera ilegal, y entre sus blancos predilectos están las pequeñas empresas que pagan derecho de piso.

Inflación

“Con nosotros habrá un control de la inflación”, asegura la página web xochitlgalvez.com, que desglosa una por una las promesas de la candidata. Esta es una propuesta engañosa de Gálvez, ya que México cuenta con un banco central autónomo que está a cargo del control de la inflación. Si bien el gasto federal, si es muy elevado, pudiera impactar en al alza el costo de vida, el Gobierno no tiene la facultad ni los canales para “controlar” la inflación.

Incremento en el salario mínimo

Sheinbaum ha propuesto seguir decretando incrementos al salario mínimo, como lo ha hecho el actual presidente. La meta es que, en 2030, el ingreso sea suficiente para que las familias adquieran 2,5 canastas básicas, ha dicho. Sin embargo, esta no es una promesa de Morena, sino un compromiso que México adoptó antes de que López Obrador llegara al poder.

“El TMEC incluye disposiciones destinadas a mejorar directamente los salarios”, dice la página informativa del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos en su apartado sobre el TMEC, el acuerdo comercial renegociado bajo la Administración anterior. “El tratado contiene novedosas reglas de origen que exigen que entre el 40 y el 45% del contenido de los automóviles sea fabricado por trabajadores que ganen al menos 16 dólares por hora para poder recibir la exención arancelaria”, detalla.

Cierre de dos refinerías

Aunque la transición energética, de combustibles fósiles contaminantes a energías renovables o limpias, es un objetivo en el que todas las candidatas coinciden, la propuesta de Gálvez pudiera tener un impacto negativo en la economía si se hace de manera repentina, considera Díaz. La candidata ha dicho que cerraría de manera definitiva dos refinerías que se han convertido en contaminantes del aire en las poblaciones cercanas, en Cadereyta, Nuevo León y en Tampico, Tamaulipas.

“Tiene cierta lógica”, asegura Díaz, “pues el negocio de refinación, y particularmente las refinerías que funcionan actualmente en México, le generan pérdidas multimillonarias a Pemex desde por lo menos diez años”. Por cada barril que refina Petróleos Mexicanos (Pemex), la empresa pierde 32 dólares, según estimados basados en los reportes financieros de la propia empresa. Cerrar dos refinerías implicaría importar más combustibles refinados del extranjero para llenar esa demanda.

“¿Y eso qué implicaciones puede tener en los precios de las gasolinas? Este siempre ha sido un tema complicado, por ejemplo, con el gasolinazo del presidente Enrique Peña Nieto, pues generó malestar social. Es algo que se debería tener muy bien definido”, apunta, “está bien, las voy a cerrar, pero ¿cómo va a funcionar el mercado? ¿Qué implicaciones va a tener para los consumidores y para la propia empresa, de tal forma que no genere mayor disrupción?”

PIB ‘natural’

Álvarez Máynez le gusta citar una cifra estimada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que dice que el costo total por el agotamiento y degradación ambiental es de 1 billón de pesos, equivalente a 4,5% PIB. Este es una especie de PIB “natural” que se puede detonar, asegura, con una política ambiental.

El concepto del “capital natural” refiere a cuantificar el valor monetario de los recursos biológicos que abastecen a los seres humanos de los bienes y servicios que consumen. Esta corriente ha llegado a varios países del mundo y académicos siguen buscando la manera de crecer las economías en base a estas cuantificaciones.

Pero Álvarez Máynez todavía no ha propuesto cómo hacerlo. Si bien pudiera ser posible que México haga inversiones que protejan los recursos naturales sin que implique una desaceleración económica, las menciones ambiguas del candidato todavía carecen de un plan de ruta para lograrlo.